IVA – Impuesto sobre el valor añadido

A pesar de ser un concepto muy conocido, el impuesto sobre el valor añadido (IVA) sigue generando muchas dudas entre empresarios y profesionales. En esta guía, trataremos de resolver todas y cada una de ellas. Comencemos pues.

¿Qué es el IVA y para qué sirve?

El impuesto sobre el valor añadido es un tributo que se paga al Estado de manera indirecta. El gobierno emplea estos fondos, principalmente, para suplir las necesidades de la ciudadanía en materia de educación, defensa, orden público y seguridad, así como pensiones, sanidad y otras prestaciones sociales.

El impuesto se destina, en menor grado, a los servicios públicos generales y comunitarios, la promoción de la cultura y el deporte, el cuidado del medio ambiente y las ayudas a la vivienda. Finalmente, una parte de los recursos son utilizados para pagar la deuda pública y para apoyar a sectores que impactan en la economía nacional, como agricultura, energía, minería, entre otros.

¿Quién debe pagar el IVA?

Todos los consumidores de España actúan como contribuyentes, pagando el tributo. Por su parte, los empresarios desempeñan la función de sujetos pasivos, recaudando el impuesto.

Cuando alguien compra un producto, bien o servicio, un porcentaje de su valor corresponde al IVA. Los comercios o profesionales reciben el dinero, con todo y el impuesto. Pero no se quedan con ese importe. Deben entregarlo a la Agencia Estatal de Administración Tributaria, conocida popularmente como Hacienda.

Tipos de IVA

El Estado cobra distintas tasas de impuestos bajo el criterio: “cuanto más básico sea un producto, bien o servicio, más bajo será el tributo”. Por eso se han definido tres clases de impuesto sobre el valor añadido.

IVA general

Se trata de un cargo del 21% y es el más común de todos. Esta categoría incluye, entre otros:

  • artículos de colección, antigüedades y piezas de arte importados
  • bebidas alcohólicas y tabaco
  • billetes de entrada a cines, conciertos, espectáculos, teatros y zoológicos
  • calzado
  • cosméticos
  • electrodomésticos
  • flores y plantas de carácter ornamental
  • productos de bricolaje
  • ropa
  • servicios funerarios y de peluquería

IVA reducido

Asciende al 10 %. Sin hacer una lista exhaustiva, comprende:

  • agua para consumo
  • fertilizantes, herbicidas, insecticidas, semillas y demás productos para el campo
  • productos o instrumentos sanitarios
  • servicios de limpieza en la vía pública
  • trabajos de reforma y reparación en viviendas
  • transportes de viajeros
  • venta de vivienda

IVA superreducido

Corresponde al 4 % del valor neto. Se cobra al pagar, por mencionar algunos:

  • alimentos no elaborados, como cereales, frutas, harina, hortalizas, huevos, leche, legumbres, pan, quesos, tubérculos y verduras
  • libros, periódicos y revistas que no contengan únicamente publicidad
  • medicamentos
  • vehículos para discapacitados

Exención de IVA

Ahora bien, también hay casos en los que no se cobran el IVA. Esto incluye, pero sin limitarse:

  • actividades sanitarias
  • aprendizaje de idiomas
  • arrendamiento de viviendas
  • educación básica, superior y posgrado
  • operaciones financieras y de seguro
  • reciclaje profesional
  • seguros
  • servicios de enseñanza
Tipos de IVA en España: IVA general, IVA reducido, IVA superreducido

El régimen simplificado de IVA

Como empresario o profesional autónomo, podrías considerar la posibilidad de acogerte al régimen simplificado de IVA, siempre que cumplas con los siguientes requisitos:

  • No haber sido excluido de este régimen con anterioridad.
  • Ser una persona física o entidad conformada por personas físicas que pertenezca al régimen de atribución de rentas y tribute en el IRPF.
  • Desarrollar una actividad incluida en la Orden del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. La más reciente se encuentra en el sitio de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado.
  • Si formas parte del sector agrícola, ganadero y forestal, no superar 250.000 euros de ingreso anual, o, en su defecto, 150.000 euros.
  • No haber gastado más de 150.000 euros en bienes o servicios, exceptuando los que son considerados activos inmovilizados.

Beneficios del régimen simpflificado de IVA

Antes de mencionar cuáles son los beneficios de migrar al régimen simplificado de IVA, conviene analizar en qué se diferencia del método convencional.

Los negocios que se encuentran bajo el régimen general están obligados a facturar las operaciones de sus clientes de acuerdo con el tipo de tributo correspondiente. A su vez, tienen solicitar factura a sus proveedores. En cada declaración, deben definir la diferencia entre el IVA cobrado y el entregado para saber cuánto deberán ingresar en Hacienda.

Por su parte, el régimen simplificado, como su nombre lo indica, facilita los trámites. No hace falta facturar ni pedir factura, ni hacer cuentas en cada período para obtener la cantidad a liquidar.

Si te adscribes a esta modalidad, se te asignará una cuota anual mínima según el importe total de los impuestos que hayas pagado hasta ahora y aplicando unos índices, módulos y parámetros previamente establecidos para tu actividad específica. Tal cantidad dividida entre cuatro es lo que deberás pagar en la Agencia Tributaria cada trimestre. Al final del ejercicio contable, se hará un ajuste en la última declaración para que coincida con las ganancias y pérdidas reales de la empresa durante el año.

¿En qué consiste el recargo de equivalencia?

Todo el que se dedica al comercio minorista tiene que darse de alta en el régimen especial de recargo de equivalencia. Una vez que lo haya hecho, deberá indicar que forma parte de este esquema cada que compres su mercancía. En su factura irá incluido el impuesto conocido como recargo de equivalencia. Por su parte, el encargado de hacer la declaración de este gravamen es el proveedor.

Para acogerte a este régimen, deberás cumplir con tres condiciones:

  • Tu actividad comercial debe consistir exclusivamente en comprar artículos para después venderlos.
  • Más del 80 % de tus ventas durante el año anterior tienen que ser personas físicas, no profesionales ni empleados.
  • No debes dedicarte a la venta de:
    1. aeronaves, coches y sus remolques, embarcaciones y sus piezas de recambio
    2. joyería con oro o platino, perlas naturales o cultivadas, o piedras preciosas
    3. prendas y complementos de moda elaborados con pieles de carácter suntuario
    4. antigüedades, artículos de colección o piezas de arte
    5. artículos usados
    6. equipos y accesorios para la apicultura, la avicultura y la construcción
    7. productos derivados del petróleo sujetos a impuestos especiales
    8. máquinas industriales
    9. minerales (excepto carbón), metales no manufacturados y sus aleaciones, y oro de inversión

El recargo de equivalencia varía en función del gravamen que le corresponde a cada producto. Si el tipo de IVA es general, el cargo extra será de 5,2 %; si es reducido, de 1,4 % y si es superreducido, de 0,5 %.

Tipo de IVARecargo de equivalencia aplicable
General 21%5,2%
Reducido 10%1,4%
Superreducido 4%0,5%

¿Cómo calcular el IVA de una factura?

Definir el impuesto sobre el valor añadido de una factura implica agregarle el valor del porcentaje respectivo al precio de tu mercancía. Esto se logra mediante una simple multiplicación, en la que el primer factor es el costo en bruto del artículo o de los artículos, y el segundo es un número constante. Dependiendo del tipo del impuesto sobre el valor añadido, la operación sería como sigue:

Tipo de IVACálculo
General 21%precio x 1,21
Reducido 10%precio x 1,10
Superreducido 4%precio x 1,04

Ilustremos esto con un ejemplo. Supón que vendes un frigorífico cuyo valor original es de 200 euros. Al tratarse de un electrodoméstico, se le debe aplicar un impuesto del 21% (IVA general). Para obtener el precio que aparecerá en la factura, se multiplica 200 x 1,21. Por lo tanto, el cliente pagará 221 euros.

Consejo!

Con un programa de facturación puedes facilitar el proceso der redactar facturas y calcular el IVA y otros impuestos. Puedes crear tus facturas en pocos segundos y envierlos directamente a tus clientes!

¿Cómo calcular el IVA a pagar? – IVA repercutido y soportado

Al finalizar el período determinado, deberás entregarle a la Agencia Tributaria lo recaudado por tu negocio. Para saber a cuánto asciende, se requiere restar el IVA soportado al devengado.
El IVA repercutido o devengado es el impuesto que le aplicas a tus productos, bienes o servicios, es decir, el qué cubren tus clientes. El IVA soportado o por acreditar corresponde al impuesto que tú pagas cuando realizas compras relacionadas con tu actividad comercial.

Fórmula IVA a pagar

IVA a pagar = IVA repercutido – IVA soportado

En el caso de que la suma sea negativa, el término correcto aplicable será IVA por acreditar, lo que significa que Hacienda te debe devolver la diferencia restante.

Ejemplo

Para entender mejor en qué consiste el IVA repercutido y el IVA soportado y ayudarte a calcularlos por ti mismo, pondremos un ejemplo.
Imaginemos un negocio que se dedica a sembrar flores y plantas vivas para su comercialización con los siguientes operaciones y datos:

  • En un trimestre logró ventas por 5.000 euros durante un trimestre.
  • A todos sus artículos les corresponde un gravamen del 21 %.
Volumen de ventas (neto)5.000€
IVA aplicable21%
IVA repercutido1.050€
  • Por otro lado, durante este mismo período, los gastos del negocio por la compra de fertilizantes, insecticidas y semillas ascendieron a 1.000 euros.
  • Estos productos están grabados con una tasa del 10 %.
Volumen de compras (neto)1.000€
IVA aplicable10%
IVA soportado100€

Ahora solamente tienes que insertar los números en la fórmula que te hemos explicado anteriormente:

IVA a pagar = IVA repercutido – IVA soportado
IVA a pagar = 1.050€ – 100€
IVA a pagar = 950€
Ahí lo tenemos. Esta empresa deberá ingresar 950 euros a Hacienda.

El camino recorrido por el IVA

Como hemos dicho, el impuesto sobre el valor añadido no es un tributo indirecto, es decir, no hay necesidad de que los ciudadanos españoles acudan a alguna oficina de gobierno a dar una cantidad mensual. Ellos lo pagan al cubrir el costo de un producto, bien o servicio con el IVA incluido.

Los empresarios o profesionales reciben los impuestos de sus clientes y los registran. Al mismo tiempo, ellos mismos adoptan este rol cuando pagan por algo que necesitan para su negocio. Al final del período establecido, deberán entregarlo a Hacienda.

¿Cómo hacer la declaración trimestral del IVA?

El impuesto sobre el valor añadido se paga al menos cuatro meses al año. La Agencia Tributaria contempla cuatro fechas límite al año: 20 de abril para primer trimestre, 20 de julio para el segundo, 20 de octubre para el tercero y 30 de enero para el cuarto.

Si tienes una empresa, eres parte de una sociedad o trabajas como autónomo individual, deberás declarar el IVA recaudado. Esto se hace mediante el Modelo 303, un documento conocido también como de autoliquidación. Veamos los principales pasos a seguir para efectuar una declaración trimestral básica en régimen general, que es el caso más común.

  1. Entra a la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria. En la sección Todos los trámites, selecciona Impuestos y tasas; después haz clic en IVA, luego en Modelo 303. IVA. Autoliquidación y finalmente en Presentación ejercicio 2019. Para ingresar al formulario digital, necesitarás un certificado electrónico de identificación o DNI electrónico, o tu [email protected] PIN.
  2. Indica el año y el trimestre al que corresponde la declaración e introduce tu NIF, tu nombre y la denominación social de tu empresa. A continuación, debes contestar un cuestionario. En este caso, solo deberás contestar afirmativamente la pregunta sobre tu pertenencia al régimen general. Presiona el botón Aceptar.
  3. En el apartado IVA devengado, en la primera fila, teclea el importe cobrado para cada tipo de IVA. Las demás casillas se pueden quedar en blanco.
  4. En el apartado IVA deducible, en la primera fila, ingresa el total de gastos de tu negocio, durante el período, que sean deducibles, sin IVA incluido. Puedes dejar todo lo demás sin rellenar.
  5. En la sección Tipo de declaración, apartado Resultado positivo, puedes elegir entre dos alternativas para realizar el pago total de tu autoliquidación. La primera es la opción A ingresar, que puedes elegir después de haber acudido al banco a depositar la recaudación del trimestre y haber obtenido un código NRC. La otra opción, Domiciliación del importe a ingresar, te permite pagar con tu tarjeta bancaria, pero debes hacerlo al menos cinco días antes de la fecha límite si quieres que la operación se refleje dentro del período respectivo.

¿Cuáles son los modelos relacionados con el IVA más importantes de Hacienda?

Existen varios modelos necesarios para el pago y la solicitud de devolución del impuesto sobre el valor añadido. Los describiremos brevemente a continuación.

ModeloContenido
Modelo 303Se utiliza para liquidar el IVA de forma trimestral, después de haber obtenido la diferencia entre el impuesto devengado y el soportado.
Modelo 309Sirve para la liquidación de operaciones intracomunitarias concretas con un valor mayor a 10.000 euros
Modelo 322Es el medio indicado para que los sujetos pasivos que pertenecen a un grupo de entidades y están acogidos al régimen correspondiente presenten su liquidación individual.
Modelo 341Es empleado por los empresarios y profesionales adscritos al régimen especial de agricultura, ganadería y pesca que cumplan los requisitos para obtener un reintegro por realizar entregas intracomunitarias de productos naturales.
Modelo 353Su función es permitir que una entidad dominante pueda realizar la autoliquidación a nombre de todo el grupo de entidades.
Modelo 360 y 361El primero es usado para solicitar la devolución del IVA soportado por sujetos pasivos establecidos en otros Estados miembros. El segundo permite a los empresarios o profesionales no establecidos en el territorio de aplicación del impuesto hacer eso mismo.
Modelo 368Es de uso exclusivo para los profesionales del sector de telecomunicaciones y servicios digitales. Les permite declarar el IVA que reciben de sus clientes.
Modelo 390Es una recapitulación de las liquidaciones efectuadas en el año por el sujeto pasivo. Es obligatorio presentarlo, pero cumple un papel meramente informativo.

¿Qué es el IVA intracomunitario y cómo beneficiarse de este?

El IVA intracomunitario es un marco normativo que beneficia a los empresarios y profesionales españoles que hacen operaciones comerciales con proveedores de otro país de la Unión Europea. Los exime de cubrir el costo del impuesto que corresponde en el lugar de procedencia. Solo tienen que pagar el gravamen en España al realizar su declaración.

Para poder disfrutar de este beneficio, deberás inscribirte en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI) y presentar el modelo 036 debidamente rellenado. Al hacerlo, se te otorgará un número de identificación fiscal denominado NIF-IVA que deberás proporcionar al momento hacer operaciones intracomunitarias.

El funcionamiento del IVA intracomunitario suele ser un poco complicado, pero a continuación puedes ver que no es tan dificil:

como funciona el IVA intracomunitario
¿Cómo funciona el IVA intracomunitario?

Resumen

Tras este extenso análisis, queremos destacar lo siguiente:

  • El IVA es un impuesto que se aplica a la mayoría de los bienes, productos y servicios. Se clasifica en general, reducido y superreducido.
  • El impuesto es pagado a Hacienda. Los consumidores (contribuyentes) lo hacen indirectamente y los empresarios y profesionales (sujetos pasivos), de manera directa.
  • Para calcular el impuesto a pagar, hace falta obtener la diferencia entre el IVA devengado y el soportado.
  • Es obligación de todos los sujetos pasivos pagar el impuesto sobre el valor añadido y presentar su respectiva declaración de impuestos.
  • Existen distintos modelos relacionados con el IVA, tanto para liquidar impuestos, como para solicitar devoluciones.