Recargo de equivalencia

El recargo de equivalencia es un régimen especial correspondiente al IVA que se aplica a los minoristas que comercializan productos directamente al consumidor sin realizar modificaciones en los mismos.

¿Qué es el recargo de equivalencia y cuándo se aplica?

Al hablar de recargo de equivalencia estamos hablando de un sistema especial de IVA aplicado a comerciantes de tipo minorista siempre y cuando estos no modifiquen los artículos y productos que comercializan. Se incluye en esta categoría a todos los vendedores autónomos que ofrecen su producto directamente al usuario final y su pago es obligatorio tanto en aquellas personas físicas que se encuentren dadas de alta como autónomos como para las comunidades de bienes.

Para qué sirve el recargo de equivalencia

La misión principal del recargo de equivalencia radica en proporcionar a los autónomos que entran en esta categoría la oportunidad de simplificar la presentación de impuestos en su día a día laboral. Se pasa a pagar un IVA más elevado, pero el beneficio es mayor para el comerciante a la vista de que no tiene que hacer la presentación de los modelos 390 y 303 correspondientes a las declaraciones del IVA al organismo público de Hacienda.

En la práctica el recargo de equivalencia también significa no tener que emitir factura obligatoria en cada una de las operaciones, solo si es el cliente quien lleva a cabo la solicitud de la misma.

¿Quién debe aplicar el recargo de equivalencia?

Los casos en los que se aplica el recargo de equivalencia son los siguientes:

  • Comerciantes minoristas
  • Personas físicas o entidades profesionales que se encuentren en el régimen correspondiente a atribución de ventas del IRPF

Teniendo en cuenta que este último punto se aplica en las sociedades de tipo civil sin objeto mercantil, comunidades de bienes en las que todos sus miembros sean personas físicas y en las herencias yacentes. Hay algunas excepciones que se comentarán en adelante.

Comerciante minorista

Entendemos como comerciante minorista a todo profesional de la venta que comercializa el producto a un usuario final sin realizar ningún tipo de transformación propia en el artículo. Estos bienes muebles que se venden no han sufrido ningún tipo de elaboración adicional o modificación ni por parte del propio minorista ni por el lado de terceros.

Es importante destacar que para que un comerciante entre en la categoría de minorista tiene que haber registrado al menos un 80% de sus ventas del año precedente de forma directa al cliente final, entendiendo como consumidor final a aquellas personas particulares que no sean empresarias ni otros profesionales. Solo se puede entender como excepción el caso en el cual el comerciante esté tributando por módulos o cuando no haya tenido actividad en el año precedente por estar empezando ahora.

Más obligaciones del comerciante minorista

Las responsabilidades del comerciante minorista que actúe en recargo de equivalencia incluyen otras acciones como:

  • Acreditar su condición a la aduana en los procesos de importación.
  • Informar a sus proveedores de estar sometido en sus declaraciones al recargo de equivalencia.
  • Hacer facturas en el caso de que el cliente no resida en España, sino en otro país de la Unión Europea. También se emitirán a la Administración Pública, en caso de personas jurídicas no profesionales y en los procesos de exportación.
  • Presentar el modelo número 308 para los casos de clientes que viajen y tengan derecho a que se les devuelva el IVA.

Otros requisitos

Para poder disfrutar del recargo de equivalencia hay otros requisitos que el autónomo debe satisfacer, como la presentación del modelo 309 en los casos en los que se aplique. Antes del inicio de la actividad también es necesario realizar un inventario de existencias de todos los bienes que tiene el objetivo de comercializarse dentro de este régimen con una fecha previa al inicio de la actividad. Este documento se presentará a la AEAT para su correcta gestión. Habrá que, por otro lado, liquidar la diferencia resultante de la compra de las existencias que formen parte de este inventario cruzándolas con el IVA correspondiente en cada caso y la cantidad que corresponda al recargo de equivalencia.

Modelo 309

El modelo 309 no tiene periodicidad mensual y es obligatorio para aquellos profesionales con IVA en recargo de equivalencia, sirviendo como forma de ingresar el IVA repercutido. Se aplica en los casos en los que haya inversión pasivo del IVA, cuando hay de por medio adquisiciones de tipo intracomunitario o en los casos de transmisiones de inmuebles vinculados con la actividad y renunciando a los derechos de exención. El modelo 309 se tiene que presentar por medio del modelo 036.

Tipos de recargo de equivalencia

Los profesionales tienen que contar con la existencia de los siguientes tipos en cuanto a la gestión del recargo de equivalencia:

  • Los artículos con IVA del 21% tienen un recargo de equivalencia del 5,2%< /li>
  • Los artículos con IVA del 10% tienen un recargo de equivalencia del 1,4%
  • Los artículos con IVA del 4% tienen un recargo de equivalencia del 0,5%
  • El tabaco siempre tiene un recargo de equivalencia del 0,75%
recargo de equivalencia correspondiente al tipo de iva
Recargo de equivalencia aplicable

Exenciones del recargo de equivalencia

Las exenciones que se registran oficialmente en las normas del recargo de equivalencia se dan al comercializar un aserie de productos determinados. Se recomienda consulta completa en la Agencia Tributaria para una mayor seguridad, pero el grupo incluye lo siguiente:

  • Vehículos a motor para carretera (incluyendo remolques), barcos, aviones, todos los recambios y las piezas de este grupo de máquinas.
  • Joyas con oro o platino (distintas categorías y niveles de valor), además de la bisutería fina siempre y cuando su cantidad de platino o de oro esté por encima de las 35 micras.
  • Ropa o adornos con pieles que entren en la categoría de carácter suntuario.
  • Todos los artículos de colección que están dentro del artículo 136 del IVA.
  • Aquellos bienes ya usados por terceros.
  • Todos los elementos procedentes de los sectores de la apicultura y la avicultura.
  • Productos que tengan impuestos especiales del sector petrolífero.
  • Máquinas de categoría industrial.
  • Todos los minerales (menos el carbón).
  • Productos de uso en construcción.
  • Metales como hierro o acero que no estén manufacturados.
  • El oro que se considera como inversión a razón de lo indicado en el artículo 140 del IVA.

Ejemplo de recargo de equivalencia

Pongamos que un vendedor que se dedica a comercializar artículos de ocio invierte 2000 euros en la adquisición de productos. En ese caso la factura que recibirá por la operación tendrá un valor de 2000 euros, sumándole además el 21% correspondiente al IVA de la categoría y un 5,2% por ser el recargo de equivalencia correspondiente, dando un resultado definitivo de 2420 euros.

Ventajas de recargo de equivalencia

Para el comerciante el recargo de equivalencia significa mucha comodidad y flexibilidad para poder trabajar con libertad sin tanto control ni papeleo. El trabajo de administración se simplifica al extremo y esto permite que el profesional se concentre en aquello que de verdad importa, que no es otra cosa que potenciar su negocio. Se dejan de lado los libros de IVA, las declaraciones y la presentación de facturas, lo que aporta mucha comodidad en el día a día. Esta medida también ayuda a que los trimestres sean más cómodos al no tener que afrontar un gran volumen en los reintegros del IVA.

Contabilidad del Recargo de Equivalencia

Aunque no hay que tener libros contables del IVA, sí que es necesario mantener actualizados los libros correspondientes al IRPF en el que esté tributando el profesional. Esto significa que dependiendo de cada régimen habrá que tener unos registros actualizados como:

  • Régimen de estimación objetiva por módulos: Libros que registren tanto los ingresos como las ventas y todos los bienes de inversión.
  • Régimen de estimación directa simplificada: Libros de los ingresos y las ventas, compras de bienes de inversión o sus gastos.

¿Qué es una factura con recargo de equivalencia?

Los proveedores de los profesionales que se encuentren en recargo de equivalencia tendrán que emitir una factura personalizada teniendo este factor en cuenta. Este es el motivo por el cual es obligatorio que el comerciante minorista informe a su proveedor de su condición de estar dentro de este regimen especial La factura emitida por el proveedor incluye tanto el IVA soportado correspondiente como el recargo de equivalencia necesario. Para el proveedor ambas cifras son IVA repercutido a la hora de realizar una declaración de IVA.

Cuenta contable del recargo de equivalencia

Para calcular el recargo de equivalencia en contabilidad se debe recordar que la base imponible que se tiene en cuenta para el cálculo de este valor es la misma que se haya utilizado para determinar anteriormente el IVA. En una operación de venta cuya base imponible sean 50.000 euros el IVA del 21% ascenderá a 10.500 euros y el recargo de equivalencia, en este caso del 5,20%, será de 2.600 euros, dando como resultado una factura de 63.100 euros. El proveedor declarará ambas cantidades como IVA.

Recargo de equivalencia en operaciones intracomunitarias

Las operaciones intracomunitarias son una de las excepciones para el comerciante minorista en cuanto a sus obligaciones para presentar los impuestos correspondientes al IVA. El minorista tiene que hacer la presentación del modelo 309 indicado con anterioridad. Tras la presentación de las facturas correspondientes se hará el ingreso del IVA, así como del recargo de equivalencia. Pero en este caso no se da derecho a deducir las cuotas. La autoliquidación se tiene que presentar en los 20 días naturales iniciales de cada trimestre en el caso de los tres primeros trimestres y en los 30 días en el caso del cuarto trimestre.

Ser proveedor del comerciante minorista

El proveedor del minorista debe conocer su condición y emitir la factura de la operación de venta incluyendo la cantidad correspondiente al recargo de equivalencia. Esta se contabiliza como IVA sumado que se repercutirá posteriormente en su propia declaración.

Resumen

Para el comerciante minorista hacer uso del recargo de equivalencia es una ventaja por la facilidad con la que se simplifican las cuentas, no contando además con unos requisitos complejos y pudiendo afrontar este tipo de proceso con conocimientos generales sobre los impuestos y el IVA. Es un gran añadido para el día a día de los profesionales que se dedican a la compra-venta de productos con el cliente final como destino.